El simple acto de dar, de entrar en el espíritu navideño durante todo el año.
En la perspectiva navideña, las personas suelen adoptar o reforzar valores, comportamientos y actitudes específicos que no son tan evidentes el resto del año. La preocupación por el prójimo, saludar a todo el mundo, contribuir a la introspección y la reflexión espiritual, prestar atención a los menos afortunados, dedicar nuestro tiempo, dar a los demás, incluso a los desconocidos, mediante donaciones y regalos, son solo algunos ejemplos de las cosas que podemos disfrutar en esta época festiva. Por eso me encanta la Navidad.